¿Te has preguntado si hay un tipo de letra para cada documento? La respuesta es sí.

Muchas veces en la escuela, cuando nos empiezan a pedir trabajos hechos en computadora, tendemos a utilizar fuentes que no son muy “ad hoc” al tema o que no tienen la seriedad que queremos darle a nuestro trabajo.

Hay fuentes que con sólo verlas puedes decir “esta letra es muy informal”, pero muchas veces terminamos usándolas para diferenciarnos del resto, sin pensar que esto puede bajar nuestra calificación en un documento escolar o restarnos credibilidad en un documento de trabajo.

También hay fuentes que por su diseño se ven más formales, pero ¿son las correctas? Muchas veces hasta los profesores recomiendan simplemente las fuentes con un diseño más estético y serio.

Esta pequeña introducción es para adentrarnos en el tema y decirte cuáles son los errores más comunes al elegir una fuente para tu proyecto.

Documentos legales

Cuando se trata de documentos legales, es bueno mantenerse en el camino seguro. Las fuentes por defecto son la solución perfecta, en especial la Times New Roman. Si necesitas un cambio, prueba con éstas: la Perpetua es algo menor que la Times New Roman y da una sensación más suave; la Book Antiqua es un poco más grande y tiene una fuerte presencia.

Negocios

En los negocios, las cartas y memorándums deben tener un aspecto profesional. Las fuentes por defecto funcionan bien, pero puedes darles un atractivo extra con Bell MT, Calisto MT, Franklin Gothic Book o Garamond. Para cartas personales, escoge tu fuente favorita; si no tienes una, prueba con Tahoma o Footlight MT Light.

Documentos para clientes

Los documentos destinados a clientes deben tener la mejor apariencia, así que evita usar una fuente por defecto. Escoge dos fuentes: una para los títulos (preferentemente más gruesa y que se vea bien en 14 puntos o más) y otra para los párrafos (tan legible como las fuentes por defecto, pero que se vea mejor). Sé consistente: todos los subtítulos deben ser del mismo tamaño.

Antes de imprimir

Esperamos que estos consejos te sean útiles al desarrollar tus documentos. Para que tus fuentes no cambien al imprimir, guarda tu archivo en PDF. Si tu documento es un cartel o un folleto, revisa los tamaños de impresión que manejamos, y si es un reporte o una tesis, también hacemos engargolados. ¿Haciendo tu CV? Revisa 4 puntos clave para tu currículum.