Nos pasa seguido en el mostrador: alguien llega con prisa, abrimos su archivo y la portada se recorrió a la segunda página, la tipografía bonita se cambió por Arial o el logo salió borroso. No es culpa de nadie. Casi siempre es un detalle que se arregla en dos minutos, si lo revisas antes de imprimir.

Por eso juntamos lo que más vemos en el día a día. Si lo checas antes de mandarnos tu archivo, te ahorras vueltas, reimpresiones y uno que otro coraje.

Mándalo en PDF (de verdad, hace la diferencia)

Si sólo te quedas con un consejo, que sea éste. Un Word o un PowerPoint puede verse distinto en otra computadora: se mueven las imágenes, cambian las fuentes o aparece una página en blanco que no estaba. El PDF, en cambio, se queda tal cual lo ves en tu pantalla.

Hacerlo es fácil. En Word o PowerPoint ve a Archivo > Guardar como y elige PDF. En Google Docs es Archivo > Descargar > Documento PDF, y en Canva, Compartir > Descargar > PDF para imprimir. Antes de mandarlo, ábrelo y dale una pasada rápida página por página.

Piensa en el tamaño de hoja desde el principio

Si vas a imprimir en tabloide, diseña en tabloide. Cuando un archivo hecho en carta se imprime en una hoja más grande, la imagen se estira o quedan bordes blancos que nadie quería. Si todavía no sabes qué tamaño te conviene, te dejamos nuestra guía de tamaños de impresión.

Dale un respiro a las orillas

Las impresoras no llegan hasta el filo exacto de la hoja, así que lo que pongas pegado al borde puede quedar mocho. Deja por lo menos 5 mm libres alrededor del texto, los logotipos, los números de página y las firmas. Y si tu trabajo va engargolado, dale un poquito más de margen del lado del espiral para que las perforaciones no se coman ninguna palabra.

Cuidado con las imágenes de WhatsApp

Esa foto que se ve perfecta en tu celular puede salir borrosa en papel. Las imágenes que pasan por WhatsApp o que bajas de redes sociales vienen comprimidas y pierden calidad. Siempre que puedas, usa el archivo original de la cámara o del teléfono.

Si quieres el dato técnico: para imprimir se recomiendan 300 ppp (puntos por pulgada) al tamaño final. Y un consejo que nos encanta repetir: no agrandes una imagen chiquita. Entre más la estiras, más se pixelea.

Los colores de la pantalla no son los del papel

Tu pantalla pinta con luz y la impresora con tinta, así que los colores muy brillantes, como los verdes neón o los azules eléctricos, salen un poco más apagados. Es normal, no es que algo esté mal.

Si tu trabajo va en blanco y negro, revisa que las gráficas se entiendan sin color. Dos barras en rojo y verde pueden verse del mismo gris. Usa tonos con buen contraste o rellenos distintos y listo.

Que no se te cambie la tipografía

¿Descargaste una fuente especial para tu portada? Guarda el PDF con las fuentes incrustadas (en Word está en Opciones > Incrustar fuentes en el archivo). Si no, la impresora la cambia por otra y tu diseño pierde todo el encanto. Y si estás dudando cuál usar, aquí te contamos qué tipo de fuentes usar para cada documento.

Una última leída

Suena obvio, pero es lo que más se escapa: una página repetida, una hoja en blanco al final o la portada que quedó en la página dos. Léelo completo una vez más, con calma. Si es un trabajo largo, numerar las páginas te va a salvar.

Tu checklist antes de enviar

  • Está en PDF y ya lo revisaste.
  • El tamaño de hoja es el correcto.
  • Hay por lo menos 5 mm de margen.
  • Las imágenes se ven nítidas.
  • Las fuentes van incrustadas.
  • La ortografía y el orden de las páginas están bien.

¿Listo? Mándanoslo

Escríbenos por WhatsApp (se abre en una pestaña nueva) al 81.8082.1866 y cuéntanos cuántas copias necesitas, si van a color o en blanco y negro, el tamaño de hoja y el acabado. Si tu archivo pesa mucho, mándalo por correo a servicio.sercom@gmail.com. Y no te preocupes: antes de imprimir le echamos un ojo y, si vemos algo raro, te avisamos.

Puedes pasar por tus impresiones a Manuel L. Barragán 3601, Col. Hidalgo, Monterrey (lunes a viernes de 9:00 a 17:00 h y sábados de 9:00 a 13:00 h) o pedir que te las llevemos a domicilio.